El extraordinario talento de dos grandes creadores navarros, el arquitecto Rafael Moneo y el fotógrafo Carlos Cánovas, da forma a la exposición fotográfica ‘Motivo y pretexto, en torno a Rafael Moneo’ que se puede contemplar en la Casa del Almirante de Tudela -ciudad natal de Moneo hasta el próximo 1 de febrero.

La muestra está formada por más de 300 instantáneas realizadas por Cánovas a un total de 25 edificios de distintos puntos de España que llevan la firma del insigne arquitecto tudelano, premio Pritzker en 1996.
Este proyecto fotográfico nació en 2012, cuando la Fundación María Forcada de Tudela encargó a Cánovas que tomara una fotografía de cada una de las obras de Moneo. De todas ellas se seleccionaron 20 instantáneas y se organizó una exposición que, entre otros lugares, se colgó en la Casa del Almirante de la capital ribera.
Ahora, más de una década después, ese proyecto artístico de Cánovas regresa a la Casa del Almirante ampliado en su número de fotografías y de obras retratadas. Y es que el propio fotógrafo, por propia iniciativa, se propuso dar continuidad a aquel proyecto de 2012.
“Desde aquel año, cada vez que visitaba una ciudad donde había una obra de Moneo volvía a fotografiarla, de modo que he ido coleccionando una serie de instantáneas en las que se aprecia la evolución de cada edificio”, explica Cánovas, quien destaca “cómo las paredes de algunos se van oxidando, cómo se ensucian, cómo van apareciendo humedades…, y cómo se restauran”. “Porque la vida de un edificio no es solo el momento de esplendor de su inauguración, donde todo es champán y burbujas, sino los efectos que sobre él tiene el paso del tiempo”, apunta el fotógrafo.

Un proyecto “vivo”
De este modo, esta colección de fotografías de Cánovas ha ido evolucionando con el paso de los años en paralelo a la propia evolución de los edificios de Moneo y, según explica el autor de la muestra, lo seguirá haciendo. “Yo voy a continuar fotografiando estas obras mientras pueda. Así, esta serie de instantáneas, como ocurre en mis otras series, estará abierta y viva”, explica.
Los visitantes pueden contemplar imágenes de obras que van desde grandes proyectos como el del Kursaal de San Sebastián o el Museo de Arte Romano de Mérida -dos de los edificios favoritos de Cánovas hasta otros más cercanos como el de la residencia Real Casa de Misericordia o el colegio público Elvira España de Tudela.
“Lo que más destaca de Moneo es la ponderación, serenidad y equilibrio que tienen sus obras. Y, precisamente, todo eso es lo que pretendo reflejar en mis fotografías”, apunta Cánovas, quien reconoce que estaría “encantado” de que su colección pudiera exponerse en el edificio de Sementales de Tudela, cuyo proyecto de conversión en centro cultural ha sido redactado por el propio Moneo. “El recorrido que pueda tener esta reforma es difícil de precisar. Pero si hay una voluntad en hacerla realidad, se conseguirá”, indica Cánovas